Corte de Brescia confirma ciudadanía italiana de abuelo preunitario
Corte de Apelación de Brescia rechazó recurso del gobierno italiano y confirmó la ciudadanía a descendientes de un ancestro preunitario nacido en 1803.

La Corte de Apelación de Brescia confirmó el reconocimiento de la ciudadanía italiana a descendientes de un ancestro nacido en 1803, en la región de Lombardía, rechazando la llamada tesis del "abuelo preunitario" utilizada por el gobierno italiano para negar el derecho. La decisión, difundida por Insieme, fue tomada por la Tercera Sección Civil del tribunal el 30 de junio de 2026.
El caso juzgado en Brescia
El proceso giraba en torno a un ancestro nacido en Mantua en 1803 — cuando la región aún no formaba parte del Reino de Italia, formado recién en 1861. Él emigró a Brasil, donde se casó en 1838 y tuvo un hijo en 1843. El ancestro permaneció vivo hasta 1894, casi tres décadas después de que Mantua fuera anexada al Reino de Italia, en 1866, tras la Tercera Guerra de Independencia italiana.
Ese detalle cronológico fue el punto central del juicio. Al rechazar el recurso presentado por el Ministerio del Interior italiano, la Tercera Sección Civil de la Corte de Apelación de Brescia confirmó la decisión de primera instancia favorable a los descendientes, que buscaban el reconocimiento de la ciudadanía italiana por iure sanguinis.
La tesis del "abuelo preunitario" rechazada por la Justicia
El argumento del gobierno italiano se basaba en la idea de que, como el ancestro había emigrado del territorio antes de la unificación de Italia, nunca habría sido ciudadano del Reino de Italia — y, por lo tanto, no podría transmitir la ciudadanía a sus descendientes. Esta línea de defensa, conocida como tesis del "abuelo preunitario", ha sido utilizada en diversos procesos judiciales que involucran a familias con ancestros nacidos antes de 1861.
La Corte de Brescia, sin embargo, consideró irrelevante el hecho de que el ancestro estuviera en Brasil en el momento de la anexión de Mantua. Según Insieme, los jueces entendieron que el elemento decisivo era únicamente que el ancestro estuviera vivo en 1866, independientemente de dónde residiera en ese momento — en Brasil o en la propia Lombardía.
La fundamentación de la decisión se apoyó en el Tratado de Viena de 1866, que formalizó la cesión de la región del Véneto y de Mantua al Reino de Italia, además de otros precedentes jurisprudenciales de la época que ya habían tratado situaciones similares relacionadas con poblaciones de territorios anexados después de la unificación.
La decisión refuerza el entendimiento de que la nacionalidad italiana se transmite a partir de la condición del ancestro en el momento de la anexión de su territorio de origen, y no del lugar donde vivía en esa época.
Documentos históricos que reforzaron el caso
El proceso contó con abundante documentación histórica sobre la trayectoria del ancestro en Brasil. Los registros presentados al tribunal mostraron que él se desempeñó como médico y cirujano en territorio brasileño, ejerciendo la profesión durante décadas después de la emigración.
Otro documento decisivo fue un registro del consulado italiano en Río de Janeiro, que en 1874 buscó información sobre el matrimonio y los hijos del ancestro — evidencia de que las autoridades italianas ya reconocían, en esa época, algún vínculo del emigrado con el Reino de Italia.
El Ministerio del Interior intentó además argumentar que el ejercicio de un cargo militar por parte del ancestro en Brasil habría causado la pérdida automática de la ciudadanía italiana, pero la Corte rechazó ese argumento por falta de comprobación suficiente de que dicho cargo se equipararía a las hipótesis de pérdida previstas en la legislación de la época.
Por qué esto importa para los descendientes en Brasil
La decisión de la Corte de Apelación de Brescia fortalece la jurisprudencia favorable en procesos que involucran a ancestros nacidos antes del período de 1861 a 1866, cuando la unificación italiana aún estaba en curso y diversas regiones — como Véneto, Lombardía y Mantua — todavía pertenecían al Imperio Austríaco (que solo pasaría a llamarse Imperio Austrohúngaro a partir de 1867, después de la anexión de esas regiones a Italia).
Un número considerable de brasileños descendientes de italianos tiene justamente ancestros en esta situación histórica específica: nacidos antes de la unificación, en regiones anexadas al Reino de Italia recién décadas después. Para estas familias, la tesis del "abuelo preunitario" ha sido, en los últimos años, uno de los principales obstáculos utilizados por el gobierno italiano para negar el reconocimiento de la ciudadanía italiana por vía judicial.
La decisión de Brescia puede servir de precedente para impugnar negativas fundamentadas en este argumento, especialmente en casos con documentación que compruebe que el ancestro permaneció vivo hasta después de la anexión de su territorio de origen al Reino de Italia. Por eso, la organización adecuada de documentos históricos — como registros de matrimonio, nacimiento y defunción del ancestro — sigue siendo una etapa fundamental para quienes pretenden comprobar la línea de descendencia, lo cual puede hacerse mediante la búsqueda de actas en Italia.
Casos como este han sido seguidos de cerca por quienes estudian el tema, ya que las decisiones de tribunales regionales italianos, aunque no tengan la fuerza vinculante de las Sezioni Unite de la Corte di Cassazione, influyen en el entendimiento de otros jueces en procesos similares. Para seguir otros desarrollos sobre el tema, el portal mantiene cobertura permanente en Noticias de Italia.
La decisión de Brescia es un capítulo más en un escenario jurídico que se ha mostrado cada vez más complejo para descendientes de italianos que buscan el reconocimiento de la ciudadanía por vía judicial, especialmente después de los cambios traídos por decretos recientes que restringieron el acceso a la ciudadanía por otras vías. Quien tenga ancestros nacidos en un territorio que hoy es italiano, pero que en la época del nacimiento pertenecía a otro dominio, debe buscar orientación jurídica especializada para evaluar las particularidades de su propio caso.
¿Quieres saber si tienes derecho a la ciudadanía italiana? Habla con una asesoría especializada.
Fuente: Insieme





